Para ser sincero nunca le he escribido una entrada en este blog. Creo que si saco la cuenta de cuantos chalecos le he comprado, deben haber sido unos 8. Los rompe, los destruye, y despues se muere de frío. también con los juguetes, pero esa es la idea, en vez del marco de la puerta de mi casa, que aun cuando esta media picada, lo muerde.
Tengo muchos videos de ella en el progreso de su aprendizaje; creo que tuve harta paciencia ya que se hacia pipi en la alfombra, caca en todas partes, destrozo la alfombra de la escalera, y estuvo a punto de ser regalada a otra familia, ya que nos sentiamos muy culpables por dejarla sola todo el día. Mi esposa, que le aterrorizaban los perros grandes, vivió una verdadera transformación y acercamiento hacia tener un perrito, ya que era su primera experiencia siendo grande. Ahora que ya pesa 33 kilos, se sigue echando a los pies de ella, reclamandola como propiedad. Es tan sentimental como mi esposa, así que podríamos decir que tengo la exigencia en casa de demostrar afecto a 2 mujeres, todos los días. No me complica la verdad; de hecho siempre ha sido un gusto hacerlo.
Hay una cosa que quiero dejar en claro; y espero y quiero que esto algun día pueda trascender.... tener un perro no es facil. Demas que alguien llegara a rebatirme y decir...como que no? bueno, quizas para otros es super facil tener un cachorrito, llenarle el plato cuando tiene hambre, y a regañadientes recoger sus sorpresitas, hasta que se cansan porque crece y ya no es el cachorrito adorable, no se transforma en el perro guardian que quieren, es malcriado, estresado, y no se explican porque, pese que lo tienen en una terraza de 2x2 donde puede mirar a su antojo. Tener un perro no es así.
Tener un perro para mí es un compromiso que se toma de principio a fin. Tener un perro es pensar en él cuando vas a la sección canina en el supermercado, y recordar qué le falta... es comprarle el saco de comida sin pensar que estas botando la plata.
Es NO retarlo cuando se te encarama encima con alegría, y tu, el imbecil solo piensas en los pelos que te deja pegado a la ropa. Es no pensar en lo asqueroso que es que te pase la lengua por la mano... que creanme que si ellos tuvieran otra forma de hacerte cariño o decirte "te quiero", lo harían.
Es esperar resultados de obediencia sí y solo sí le dedicas el tiempo que merece para aprender.
Mi perrita se llama Blondie. No es como los labradores lazarillos entrenados, pero se va a acostar cuando le digo, juega conmigo cuando estoy dispuesto, se sienta y me espera, o se echa al suelo si le digo que le pasare el cepillo. El día que tengamos hijos, ella estará siempre para ellos, nunca los dejaria de lado ni se aburriría de ellos. Los trataría igual que a mí, como si estuviera de cumpleaños, todos los días. Asi me siento cuando llego a mi casa, asi ella me recibe.
Mi perrita se llama Blondie. Tiene 1 año, pero me entregó de cachorra su corazón, y yo, le dí el mio.
Ojala todos los afortunados que tienen un perrito, puedan entender que algún dia ésta les entregara su corazón; no lo desperdicien. Nunca les dirá "te amo" de vuelta, pero, ellos saben como hacerte sentir así.
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